AMANECE DE NUEVO, MADRID

Por la puerta de Valnadú entro a verte en esta ocasión y, sin demora, bien aprendida la lección, coloco mis dedos sobre la piedra con las cinco huellas del diablo, y, sin la más mínima pericia y con todo el disimulo, escupo como pide la costumbre, no vaya a ser que negar la superstición me […]
