Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email
Durante los pasados días 9 y 10 de noviembre, se celebró en Madrid la Batcon, primera convención sobre Batman en España con motivo del 80 aniversario de su creación. Todavía se puede visitar la exposición inaugurada para tan magna ocasión, Dibujantes españoles de Batman, hasta el próximo 26 de enero de 2020 en La Casa del Lector de Matadero Madrid. Alberto Ávila Salazar nos lo cuenta con detalles muy particulares desde dentro de la organización.

Alberto Ávila Salazar. Imagen de portada: Jorge Fornés (exposición Dibujantes españoles de Batman en Matadero Madrid). Fotografía: Maica Rivera.


Lo mío con Batman empezó a hace muchos años, allá por finales de los años setenta o principios de los ochenta del siglo pasado. Recuerdo que en mi casa aparecían, casi siempre maltrechos, tebeos de mis hermanos mayores. Eran publicaciones de media cuartilla grapadas que publicaba la editorial mexicana Novaro. En aquellos tebeos Bruce Wayne era Bruno Díaz y al comisario James Gordon le llamaban Comisionado Fierro. Sin embargo, los cómics que hicieron sangre en mi mente preadolescente fueron los que tenían el sello de Bruguera, editados en formato folio y con una portada de cartón que tendía a desintegrarse. Recuerdo aquellas historias con una viveza sorprendente, aunque asumo que, posiblemente, mi memoria las haya transformado: aquella aventura en la que Batman perseguía a un grupo de atracadores con máscaras amarillas de demonio en las cloacas, otra en la que el superhéroe doblegaba a un criminal de guerra nazi vestido como la mismísima muerte (con guadaña y todo), o en la que en unas montañas nevadas perseguía a un asesino cuyo cadáver aparecía en la última escena rígido, semienterrado y víctima de una vieja maldición.

Mi personal e infantil obsesión se fue propagando de manera vírica, lo que en mi infancia era un vicio más bien incomprendido y asocial se fue popularizando. La película de Tim Burton de 1989 fue el momento crítico, las televisiones y las revistas generaron una expectación que sólo recordaba en películas como ET, La guerra de las galaxias (así la conocíamos por aquel entonces la saga) o Indiana Jones. La batmanía había llegado a nuestro país y el Hombre Murciélago se convirtió en un icono de masas.

Este año se cumplen treinta del estreno de la película y es el ochenta aniversario de la creación del cruzado de la capa. El 21 de septiembre la batseñal estuvo proyectada sobre el Palau Nacional de Montjuïc de Barcelona y, lo que me toca más de cerca, los días 9 y 10 de noviembre se celebró en Madrid la Batcon. La capital se convirtió en una embajada de Gotham; y Matadero Madrid, en la Batcueva.

Ahora que la película Joker es el estreno del año, resulta obligatorio acercarse no solo a él sino también al personaje de Batman con una visión más allá de la maniquea, de esa lucha entre el bien y el mal que siempre ha sido el eje de las enemistades superheroicas

Podemos señalar a la gestora cultural Marjorie Eljach como la culpable del segundo acto conmemorativo. Eljach, nacida en Barranquilla (Colombia), lleva más de una década agitando la escena madrileña, primero con la Semana Gótica y ahora con el festival Sui Generis; me une una vieja (o quizás no tanto, pero sí intensa) amistad con ella y esto me llevó a colaborar directamente con una convocatoria que hizo saltar por los aires el sentido de la maravilla de ese niño algo oscuro e introspectivo que debe de estar enterrado en mi interior. Aquellos días fueron devastadores e inmensamente satisfactorios, solamente quien conoce las tareas de organización de un evento de estas características conoce las mil maneras que hay de que las cosas se tuerzan y compliquen hasta unas pocas horas antes. Batman estaría orgulloso, en todo caso.

Los dos días de la convención fluyeron sin problema alguno, las mesas redondas fueron divertidas, los stands estaban a reventar de cómics (algunos de ellos ni siquiera los conocía), la zona gamer y la infantil estaban siempre atestadas, los tatuadores no dejaron de dibujar murciélagos, los grafiteros estaban en la avenida de Matadero Madrid en férrea competición y había momentos en los que era difícil contemplar con tranquilidad la exposición de ilustraciones de autores españoles de Batman.

Estaba en modo kamikaze, así que no me perdí ninguna de las actividades. De hecho, intervine en una mesa redonda sustituyendo al dibujante Carlos Pacheco.

Disfruté mucho del resto, de la crítica erudición de la divulgadora Elisa McCausland, el enciclopédico conocimiento de Alberto Parrilla,

del talento de los dibujantes de DC, Aneke y Fernando Blanco, de las perspicacia del criminalista Juan Enrique Soto, las visiones del ganador de un premio goya Carlos Molinero, la perspectiva gamer de Eva Astorga, la lucidez del vicerrector Fernando Ángel Moreno o la interpretación ácida y política de la guionista Pilar Ruiz Gutiérrez. Y me dejo a muchos, lo sé y lo siento.

Sin embargo mi intervención en la Batcon empezó hace muchos meses. Junto a Marjorie Eljach, ha sido todo un año trabajando en lo que vendría a ser el libro oficial de la convención. Editado por Archivos Vola, Batman y Joker. Duelo en Gotham, pretende ser una introducción a la historia, psicología y simbolismo de ambos personajes. Ahora que la película Joker se ha señalado como el estreno del año, era obligatorio acercarse a ambos personajes y presentar una visión diferente, más allá de la maniquea lucha entre el bien y el mal que siempre ha sido el eje de las enemistades superheroicas. Ambos personajes, venerables ancianitos, muestran una salud de hierro, y semejante longevidad sólo puede deberse a que han alcanzado una dimensión arquetípica que Marjorie Eljach y yo hemos analizado en el ámbito historietístico y cinematográfico.

Después de haber leído estas líneas, me imagino que el lector pensará que este artículo dista de ser una crónica periodística y objetiva, lo asumo: estoy demasiado vinculado emocionalmente. Sin embargo, le aseguro que, aunque le interese muy poco Batman, disfrutará de la exposición Dibujantes españoles de Batman, en colaboración con ECC Ediciones, comisariada y diseñada por Billyphobia,  que hasta el día 26 de enero se expone en La Casa del Lector de Matadero Madrid. No se la pierda, me agradecerá el consejo. Y aunque, posiblemente, esta nueva recomendación caiga en el abuso, por favor, hojee el libro Batman y Joker. Duelo en Gotham, seguro que sucumbirá a la tentación.


LO

Explorar más

Comparte esta publicación

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email
Share on print

Suscríbete a nuestra Newsletter

Recibe actualizaciones y muévete con la cultura

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies